BrainStorming

"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que las jugamos". William Shakespeare

El papel de las agencias de calificación en la crisis económica

Deja un comentario

Standard & Poor´s, Moody´s y Fitch, son los nombres de las tres compañías americanas más importantes en este campo. Hoy en día tienen un gran peso económico a nivel mundial, ya que influyen de forma decisiva en el mercado. Ministros, directivos y banqueros se echan a temblar cuando alguna de estas tres poderosas agencias, enjuician la salud económica de un país, de una empresa o de un fondo de inversiones. Sus dictámenes son inapelables. Si ellas te dan el hilo prosperas. Si te lo cortan estás sentenciado.

Las agencias de calificación son organizaciones que se dedican a evaluar determinados productos financieros, además de realizar calificaciones del riesgo de impago y solvencia basado en los activos de entidades, empresas, países, etc. Entre otras cosas, también pueden calificar la calidad de las deudas contraídas. Se trata por tanto de empresas encaminadas a guiar las decisiones financieras de pequeños y grandes inversores, pasando desde un particular, hasta el Banco Central Europeo.

Pues bien, estas agencias de calificación (también denominadas de “rating”) han cobrado especial protagonismo a raíz de la crisis económica al haberse puesto en duda su funcionamiento por no haber sido capaces de pronosticar la salud de muchas empresas y productos financieros posteriormente fracasados. Es más, tienen una parte de responsabilidad importante en la crisis financiera actual.

agencias de calificación 2

Las agencias de rating dieron su calificación basándose principalmente en estadísticas y utilizaron el ratio de morosidad del mercado hipotecario. Este ratio de morosidad subió del 1% al 6% en solamente seis meses, para después incrementarse y alcanzar el 15%, el 20% y hasta el 3%. Los bonos procedentes de la titularización de hipotecas se emitían por tramos, denominándose bonos estructurados. Dichos tramos se correspondían con la calidad de las hipotecas, de tal forma que los intereses de los bonos del primer tramo correspondiente a las mejores hipotecas se pagaban con facilidad. Las del segundo tramo en principio también, pero el problema se suscita con el pago de los intereses a los del último tramo.

Las agencias, calificaron los bonos del primer tramo con una triple A. Las hipotecas subprime se incluyeron en productos financieros denominados obligaciones de deuda garantizada (CDO), y las agencias calificadoras les dieron una calificación dentro de la A. Los CDO tenían una rentabilidad mayor y se vendieron muy bien porque estaban bien calificados. Durante los años 2006 y 2007 se emitieron CDO respaldados por hipotecas subprime por importe de más de 200.000 millones de dólares. Basándose en el ratio de morosidad del 1 % las agencias califican la titularización de las hipotecas como AAA e incluso muchos de los CDO. Así Moody´s otorgó la calificación triple A al 75% de las emisiones de CDO examinadas, ya que analizó CDO por importe de 750 millones de dólares y dio la calificación de triple A, a 563 millones de dólares. Cuando el ratio de morosidad se dispara al subir los tipos de interés y llega a ser del 30% muchos de los CDO cambian su calificación pasando de triple A,  a tres en el transcurso de un día.

agencias de calificación

Ahora bien, parece difícil creer que Standard & Poor´s fuera incapaz de descubrir que detrás de los bonos estaban las famosas hipotecas subprime. Resulta más lógico pensar que la agencia, en lugar de cumplir con su obligación de conceder a los bonos una calificación baja (alto riesgo y baja liquidez), aconsejó al banco cómo diseñar el producto para que fuera lo más opaco posible. Luego le concedió la calificación AAA. Unos bonos con ese rating y un interés superior en dos puntos al de los bonos estadounidenses, se vendieron con mucha facilidad.

agencias de calificación 1

Como ejemplos de dictámenes erróneos de las agencias de rating podemos señalar: el de Enron, el de Lehman Brothers y el de Madoff. Ya que sus títulos de deuda tenían una excelente calificación hasta el mismo día en el que se produjo la bancarrota de Enron y la quiebra de Lehman Brothers y Madoff. Otro problema de las agencias de rating es la falta de responsabilidad. Así Japón culpó a estas agencias de tener un papel destacado en la crisis que le afectó, con anterioridad a la crisis financiera de 2007, y aunque reclamó la responsabilidad de las agencias de calificación no tuvo éxito. Las agencias de rating manifiestan que su trabajo son meras opiniones. También se han interpuesto demandas por negligencia de las agencias de calificación ante los tribunales norteamericanos que han fallado a favor de las agencias de rating, manifestando que se trata de emisión de “opiniones”.

agencias de calificación 3

Por lo tanto, la crisis financiera a la que han contribuido sin duda las agencias de calificación ha derivado en una crisis de confianza del sistema financiero. Los bancos optaron por desconfiar de los demás bancos y no se prestan entre ellos. Esta circunstancia ha llevado a los bancos centrales de los diversos países a inyectar considerables sumas de dinero en el sistema monetario.

Fdo: Carlos Hernández Triana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s