BrainStorming

"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que las jugamos". William Shakespeare

La historia de un conflicto sin resolver: Corea del Norte vs Corea del Sur

Deja un comentario

Cuando acabó la II Guerra Mundial, Corea llevaba 35 años bajo un férreo dominio colonial japonés que dejó heridas muy profundas. Aquel 15 de agosto de 1945 en que el Imperio japonés se rendía ante las tropas aliadas, los coreanos celebraron con alborozo la liberación del periodo de dominación colonial nipona. Estados Unidos y la URSS habían acordado repartirse dos áreas de influencia en la península coreana. Los norteamericanos propusieron el paralelo 38 y los soviéticos aceptaron.

Era un acuerdo vinculado a los previamente logrados en Potsdam sobre la partición germánica. Pero Corea era un país liberado, no derrotado como Alemania. Aquella partición asiática derivaba de la lógica de la guerra fría, que se asomaba al umbral de la escena internacional. La partición solo venía a profundizar las heridas de una dolorosa herencia postcolonial. Pese a que tanto los coreanos del Norte como los del Sur conspiraban para resolver expeditivamente la partición, soviéticos y norteamericanos retiraron sus tropas de la península coreana en 1949, dejando apenas algunas decenas de asesores. Meses más tarde estallaba una guerra de dimensión internacional.

En junio de 1950, Corea del Norte atacó a Corea del Sur. Como ya sabemos, aquella península quedó dividida “provisionalmente” en dos zonas: el Norte con un régimen comunista, presidido por Kim Il Sung, y el Sur con un régimen pro-occidental (pero bastante autoritario) presidido por Sygman Rhee. Ambas zonas buscaban, cada una por su cuenta, la reunificación, considerándose “la verdadera Corea”.

En 1950, Kim Il Sung, provisto de armas soviéticas, y con un ejército mucho más aguerrido que los del Sur, decidió lanzarse a la aventura; confiaba en que la población surcoreana, descontenta de su gobierno y deseosa de un reparto de tierras, recibiese con los brazos abiertos a los del Norte, siguiendo la misma trayectoria que China. Stalin, prudente, decidió mantenerse al margen, aunque, cuando los norcoreanos le garantizaron que la guerra no podría durar más de quince días, dio su consentimiento, aun sin prestar más ayuda.

url

La invasión comenzó el 25 de junio. Después de tres días de angustiosas dudas, los norteamericanos decidieron ayudar a los surcoreanos. Los del Norte tenían una superioridad militar aplastante, y una Corea comunista pondría en peligro a Japón. Los comunistas acababan de convertirse en los amos de China, y un nuevo empujón podría depararles el dominio en Extremo Oriente. El general de las fuerzas americanas del Pacífico y uno de los héroes más prestigiosos de la guerra, Mac Arthur, aseguraba que si se perdía toda Asia, se perdería también Europa.

Los estadounidenses, que ya contaban con fuerzas en la zona, desembarcaron tropas y comenzaron a actuar. La guerra de Corea fue así la primera guerra abierta entre las dos grandes fuerzas del mundo, y se vio que un paso en falso podía desembocar en una tercera guerra mundial. Los Estados Unidos vieron reforzada su posición cuando la Asamblea de la ONU condenó a Corea del Norte, que era la que había atacado, y el Consejo de Seguridad (en una sesión en la que Rusia, significativamente, no quiso estar presente) decidió la formación de una fuerza multinacional para defender a los agredidos. Realmente, la mayor parte de esta fuerza estaba formada por soldados norteamericanos.

En un principio, los éxitos de los norcoreanos fueron sorprendentes: después de pocas semanas de combates se apoderaron de Seúl y aplastaron a los del Sur en el centro de la península. A pesar de la llegada de refuerzos aliados, en agosto tomaron la ciudad de Taejón y arrinconaron a los defensores contra el único puerto que les quedaba, Pusán. Los americanos solo tenían una clara superioridad en el aire. Pero la resistencia de Pusán y el dominio del mar, permitieron a Mac Arthur realizar una de sus inteligentes jugadas: los marines desembarcaron en Inchón, muy cerca de Seúl, y los atacantes se vieron cogidos por la espalda. Nuevos desembarcos esta vez ya en el Norte, señalaron en septiembre-octubre, la victoria de los aliados. En noviembre, tropas norteamericanas alcanzaban por varios puntos el río Yalú, frontera entre Corea y China. La guerra parecía haber terminado.

imgres

Fue entonces cuando intervinieron los chinos. Mao Zedong decidió en este caso jugarse el todo por el todo, soñando con convertirse en el “libertador de Asia”. Con todo y por prudencia, se concedió a los 300.000 chinos que entraron en Corea la condición de “voluntarios”. La situación sufrió un nuevo giro espectacular. Los aliados tenían un armamento muy superior (los chinos no emplearon aviación, ni apenas artillería), pero aquella masa humana reconquistó toda Corea del Norte, y parecía muy difícil detenerla.

Mac Arthur pidió licencia para poder atacar a China con su aviación: el conflicto pasó de nuevo por una fase que hacía peligrar la paz en el mundo. El presidente Truman destituyó a Mac Arthur (muy popular en Estados Unidos), pero evitó tal vez una gravísima complicación. En 1951 los aliados volvieron a igualar la contienda, que tendía a eternizarse; pero ya estaba claro que ni unos ni otros llegarían a tomar medidas que pudiesen alterar el equilibrio de la zona.

En 1952 comenzaron las conversaciones de paz, aunque no se llegó a un acuerdo hasta el armisticio de Panmunjom, el 27 de julio de 1953. Todo volvía a quedar como antes: dos Coreas separadas por el paralelo 38. La guerra de Corea había terminado sin más complicaciones internacionales, pero dio lugar el largo e inquietante periodo de la guerra fría.

imgres

La guerra de Corea representó uno de los momentos más dramáticos después de la Segunda Guerra Mundial, pero, por convencimiento de unos y de otros, prevaleció el sentido común y el conflicto terminó sin vencedores ni vencidos. Eso sí, las esperanzas de los comunistas de conquistar toda la península quedaron frustradas para siempre. Corea siguió dividida y sin esperanzas de reunificación. Pero sus repercusiones internacionales fueron inmensas. Por lo pronto, quedó consagrada la “guerra fría”, la rivalidad entre el Este y el Oeste, que iba a durar hasta 1989.

Se puede decir que técnicamente, ambos países continúan en guerra, porque lo que se firmó en 1953 fue un armisticio, no la paz. Desde entonces, Corea del Sur se ha convertido en todo un reflejo del capitalismo, mientras que sus  vecinos del Norte, continúan inmersos en un inexorable régimen comunista.

Fdo: Carlos Hernandez Triana

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s