BrainStorming

"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que las jugamos". William Shakespeare


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Espejismo democrático en Egipto

Mientras leo en periódicos digitales y en las redes sociales las abrumadoras cifras de fallecidos caídos antes de ayer en las calles de El Cairo -además de aterrorizarme y aborrecer dicha catástrofe-, recuerdo un artículo que publiqué en esta revista digital -“Brain Storming News”- en noviembre del año pasado. Hablaba de la tregua, a mi parecer endeble, acordada entre israelíes y palestinos.

Además de escribir sobre este interminable contencioso, alabé la decisiva mediación egipcia en ella misma. Mursi puso mucho de su parte para que se hiciera posible. En aquel momento, la actuación en el exterior realizado por Mursi era respetable, pero en el plano interior era radicalmente distinto. Desde que subió al poder -por vía democrática, no hay que olvidarlo-, el presidente egipcio se dedicó a adueñarse de las Cámaras y Asambleas del país a base de “decretazos”. A causa de ello, se produjo un gran número de protestas por todo el país y cobró importancia simbólica la toma, por parte de los contrarios al Gobierno, de la Plaza de Tahrir. Luego, la policía trabajó en su desalojo utilizando gases lacrimógenos y demás herramientas nada pacíficas. Terminé el artículo preguntando “¿irá a más esta revuelta?”.

¿Iría a más aquella revuelta? Con cada paso que daba el presidente Mursi, el sueño de una democracia duradera en Egipto se iba disipando. Estaba claro que si este hombre seguía actuando de forma tan dictatorial y autoritaria, la situación interna acabaría muy mal. La población egipcia, no seguidores de los Hermanos Musulmanes, terminó hasta la coronilla del presidente y de su legitimidad para hacer lo que le viniese en gana con el país. Y como casi siempre acaba sucediendo, a cada cerdo le llega su San Martín, tópico que se recalca bien con el golpe de estado del pasado 30 de julio a manos del General Abdel Fatah al Sisi. Vamos, algo parecido a lo que pasó hace más de dos años en ese mismo lugar.

1376558347_899087_1376564532_album_normalSiento verdadera lástima por aquellas personas que fallecieron el pasado “miércoles de sangre” a manos de la policía y demás matones -he leído que francotiradores se apostaban en los tejados y empezaban a disparar a tocateja-. Me puedo imaginar la cara de todas aquellas personas que pensaban que, tras derrocar a Mubarak y pasar página dejando atrás décadas y décadas de dictaduras, creían haber obtenido al fin la democracia. Para ellos era un logro, fruto de la famosa Primavera árabe, del que se sentían tremendamente orgullosos. No les faltaba modelos a seguir para realizar una transición a la democracia de forma pacífica, como pueden ser la española en el 78 y la sudafricana en el 94.

En cambio, lo que ha conseguido la “democracia” egipcia hasta la fecha es dividir y rivalizar a la población entre sí. Con cada bofetada que el Gobierno de a los manifestantes, con cada mezquita o iglesia que se queme, con cada bala que vacíe de vida a un egipcio, más serán los motivos para que cualquier ciudadano, disgusto con el presente panorama, se levante dispuesto a empuñar un arma. Y así se forma el perfecto casus belli para una guerra civil que enfrentará a vecino contra vecino. No habrán ocurrido cosas así en nuestro país a lo largo de la historia…

Lo que sé de sobra es que la población tuvo la oportunidad de cambiar su devenir y empezar de cero, pero lo han desaprovechado. La única democracia que se le pasó por la cabeza fue en forma de espejismo, como le ocurre a un moribundo en pleno desierto, que corre sediento en busca de agua y no encuentra más que arena y un trozo disecado de palmera.

Álvaro Navarro Sotillos


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8 de mayo: Día Internacional de la Cruz Roja de Henry Dunant

Hoy, 8 de mayo, hay que conmemorar una fecha sumamente importante para la humanización de nuestro mundo. Hace 185 años, nació en Ginebra Jean Henry Dunant, fundador principal del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Más conocido por el nombre de Cruz Roja.

ImagenHenry Dunant: filántropo, humanista y hombre de negocios suizo. A sus veintinueve años, tuvo el infortunio de viajar al pueblo italiano de Solferino y coincidir con una cruenta batalla entre tropas austriacas (al mando del Emperador Francisco José I de Austria) y franco-piamontesas (comandadas por el Rey de Piamonte, Víctor Manuel II) . Se trataba de un conflicto correspondiente a la Guerra de Unificación italiana.

Durante la batalla, Dunant apreció cómo miles de hombres se quedaban en medio del terreno, heridos y jadeando de dolor. Entonces, pidió ayuda a la población civil de Solferino para auxiliar a los maltrechos combatientes. Comprando los medicamentos necesarios y montando campañas hospitalarias improvisadas, se salvó a muchas vidas en ese caótico lance. Años más tarde, Henry escribió esas memorias en su libro “Recuerdos de Solferino” y este acontecimiento fue causa de la posterior creación de la Cruz Roja.

Difundió su idea por muchos países europeos. A Gustave Moyner, Presidente de la Sociedad Ginebrina para el Bienestar Público, le interesó en demasía esa propuesta y, junto con otras tres personas más, fundaron el Comité Internacional de la Cruz Roja el 17 de febrero de 1863. El sueño de Dunant ya tenía forma.

Este Comité tuvo vital importancia en el Convenio de Ginebra, celebrado el 28 de agosto de 1864, cuyo objetivo principal consistía en reforzar el Derecho Internacional Humanitario. Aunque el crecimiento de este movimiento fuese espectacular, no significaba que no hubiese conflictos internos. Henry Dunant y Moynier tuvieron varios enfrentamientos y disputas. Como consecuencia, Dunant ocupó puestos secundarios en ciertas ocasiones.

Cierto es, que Henry Dunant perdió nombradía años adelante. Pero fue un artículo de Georg Baumberger lo que le permitió volver a la fama. Obtuvo la felicitación de varios personajes relevantes de la época. Un claro ejemplo lo encontramos en la nota que el Papa León XIII le escribió personalmente.

ImagenLa bandera primigenia de la Cruz Roja ha sido una cruz helvética roja sobre un fondo blanco. La gente suele pensar que su origen viene de la bandera de Suiza, pues es la misma pero con colores invertidos.

También se incorporó una segunda bandera a este movimiento debido al posible significado religioso que contenía, según argumentan los musulmanes. Dicha bandera se conforma de una media luna (símbolo islámico por excelencia) de color rojo sobre fondo blanco. Otra bandera, pero menos conocida, es la del “cristal rojo”, que tiene un rombo rojo en el centro.

La Cruz Roja se dedica a la donación de sangre, defensa de los derechos humanos, mitigación de la pobreza y hambruna y otras demás actividades caritativas. Desde su fundación, ha ofrecido ayuda a cualquier herido en combate. El número de vidas que ha salvado es y será siempre incontable (intensa fue su participación durante las dos guerras mundiales). Pero palpable es el reconocimiento de gratitud que muchos de los Estados y ciudadanos tenemos ante esta organización.

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Soldados alemanes socorridos por la Cruz Roja durante la Primera Guerra Mundial

La maravillosa labor por la que Dunant luchó durante muchos años de su vida, le hizo ganar el Premio Nobel de la Paz en el año 1901, convirtiéndose en una figura emblemática en el mundo de la humanización. Y es por eso, por lo que hoy celebramos el Día Internacional de la Cruz Roja, fecha de nacimiento de este suizo que jamás la historia humana olvidará. ¡Señores y señoras, que no les quepa duda alguna de que esta noche brindaré por Henry Dunant y su Cruz Roja!

 

Fdo: Álvaro Navarro Sotillos


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2 explosiones, 3 muertos y más de un centenar de heridos en el famoso maratón de Boston

La ciudad de Boston acogía ayer la 117ª edición de su famoso maratón en la cual participaban un número de 30.000 personas venidas de todas las partes del mundo -entre ellos, 91 españoles-. Ayer en Boston, se respiraba un ambiente de deportividad y diversión pero dos fueron las bombas que privaron de todo el positivismo de aquella fiesta.

Tras 4 horas y 9 minutos de empezar el maratón, explosionó una bomba en la calle Boylston 671, muy cerca de la línea de meta. Entonces toda persona ahí presente -corredores, público, policías- tornaron la cabeza para apreciar la humareda que emergía desde el suelo y presenciar otra segunda explosión. Para entonces, la calle se tornó en un caos. Los participantes dejaron de correr y el público, que esperaba en las vallas, salió despavorido fruto del miedo imperante.

Momento en el que el segundo artefacto explosiona

Momento en el que el segundo artefacto explosiona

Los dos artefactos explosionaron a eso de las 15.00 hrs provocando, al menos, 3 fallecidos y más de un centenar de heridos, además de imperfectos materiales. Uno de los fallecidos es un niño de 8 años. El lugar del atentado se tiñó de sangre y las ambulancias pudieron asistir rápido a los heridos pues se encontraban a pocos metros por delante de la línea de meta. Quizás, eso salvara algunas vidas más.

Informan las autoridades locales que hubo otro dispositivo -pocos metros adelante- que no detonó, por suerte. Aún así, los policías aconsejaron a todas las personas, que se refugiaran en sus hogares u hoteles como medida preventiva ante otra posible explosión. Las calles de Boston pasaron de ser lugar de fiesta llenas de gente a estar vacías y con un constante ir y venir de ambulancias, coches policiales y militares. La ciudad se organizó de acuerdo con el plan de emergencia por ataque terrorista.

Los heridos fueron atendidos de forma rápida y eficaz

Los heridos fueron atendidos de forma rápida y eficaz

Unos hablan de atentado terrorista y otros de un ataque doméstico -es decir, provocado por propios americanos-. Un trágico suceso que recordaba a otro vivido 12 años atrás, en Nueva York. En cuanto al presidente de los EE.UU, Barack Obama, salió tiempo después a hablar ante los micrófonos de la Casa Blanca y expresó con firmeza tajante: “Cualquiera que sea el responsable, sea un individuo o un grupo, sentirá el peso de la justicia”.

Momentos después de las dos explosiones, se produjo un incendio en la biblioteca F. J Kennedy fruto de un estallido, pero se desmiente que sea obra de los mismos autores de la tragedia de la maratón. Por lo tanto, se trata de una mera coincidencia.

En cuanto a los españoles ahí presentes -91 eran los que participaban en la maratón- no sufrieron daño alguno. Por ahora, el cuerpo de investigación de la ciudad de Boston está trabajando para descubrir quién ha sido el causante del suceso. Estados Unidos vuelve a sufrir otro golpe asesino que nos deja a todos con la inevitable incertidumbre de si han vuelto a ser, los terroristas islámicos, los que han provocado este dramático crimen. El tiempo lo dirá.

Fdo: Álvaro Navarro Sotillos

Aquí os mando el link de un vídeo de un testigo que presenció las explosiones, vía El Mundo.

http://www.elmundo.es/multimedia/?media=0m1WZEDrw4f